Cada 26 de marzo se conmemora el Día de la Concientización de la Epilepsia, también conocido como Día Púrpura (Purple Day). Su objetivo principal es informar y sensibilizar a la sociedad sobre esta condición neurológica que afecta a millones de personas en el mundo, promoviendo el respeto y la inclusión.
¿Qué es la epilepsia?
La epilepsia es un trastorno neurológico caracterizado por crisis epilépticas recurrentes, causadas por una actividad eléctrica anormal en el cerebro. Estas crisis pueden manifestarse de diferentes maneras, dependiendo del área cerebral afectada y la intensidad del episodio.
Causas de la epilepsia
Existen diversas causas que pueden desencadenar la epilepsia, entre ellas:
- Factores genéticos.
- Lesiones cerebrales traumáticas.
- Infecciones cerebrales como meningitis o encefalitis.
- Accidentes cerebrovasculares.
- Tumores cerebrales.
- Malformaciones cerebrales.
En muchos casos, la causa específica no puede determinarse.
Tipos de epilepsia y sus síntomas
1. Epilepsia focal
Se origina en una región específica del cerebro y puede clasificarse en dos tipos:
- Crisis focales conscientes: La persona permanece despierta, pero experimenta movimientos involuntarios, sensaciones extrañas (como hormigueo o cambios en el gusto u olfato) y alteraciones emocionales repentinas.
- Crisis focales con alteración de la conciencia: Hay confusión, movimientos repetitivos (como frotarse las manos o hacer muecas) y dificultad para responder durante la crisis. Puede haber una pérdida parcial de la memoria del episodio.
2. Epilepsia generalizada
Afecta ambos hemisferios cerebrales desde el inicio de la crisis. Sus manifestaciones incluyen:
- Crisis de ausencia: Episodios breves de desconexión con el entorno, mirada fija y falta de respuesta. Son más comunes en niños.
- Crisis tónico-clónicas (gran mal): Pérdida del conocimiento, rigidez muscular intensa (fase tónica) seguida de sacudidas violentas (fase clónica). Puede ir acompañada de mordedura de lengua y pérdida del control de esfínteres.
- Crisis mioclónicas: Movimientos musculares bruscos e involuntarios, como sacudidas repentinas en brazos o piernas.
- Crisis atónicas: Pérdida repentina del tono muscular, lo que provoca caídas sin previo aviso y riesgo de lesiones.
3. Síndromes epilépticos específicos
Algunas formas de epilepsia están asociadas con factores genéticos, metabólicos o estructurales. Entre ellas destacan:
- Síndrome de Lennox-Gastaut: Se presenta en la infancia con crisis frecuentes y resistencia al tratamiento.
- Síndrome de Dravet: Epilepsia grave de origen genético que aparece en el primer año de vida.
- Epilepsia rolándica benigna: Ocurre en niños y suele desaparecer en la adolescencia.
¿Cómo actuar ante una crisis epiléptica?
Es fundamental saber cómo reaccionar correctamente ante una crisis epiléptica para evitar complicaciones y brindar apoyo a la persona afectada.
¡Sigue estos pasos!
✅ Mantén la calma y no intentes sujetar a la persona. ✅ Colócala de lado para evitar asfixia y facilitar la respiración. ✅ Protege su cabeza colocando algo suave debajo. ✅ No intentes introducir objetos en su boca ni forzar su mandíbula. ✅ Evita mover a la persona, salvo que esté en peligro. ✅ Cuenta la duración de la crisis. ✅ Permanece con ella hasta que se recupere completamente.
¿Cuándo llamar a emergencias?
🚨 Si la crisis dura más de 5 minutos. 🚨 Si la persona tiene dificultad para respirar después de la crisis. 🚨 Si la crisis ocurre en el agua. 🚨 Si se golpea fuertemente la cabeza. 🚨 Si la persona no recupera la conciencia o tiene otra crisis de inmediato.
Tratamiento y calidad de vida
Aunque la epilepsia no tiene cura en muchos casos, los tratamientos pueden ayudar a controlarla. Algunas opciones incluyen:
- Medicación antiepiléptica.
- Dieta cetogénica (en casos resistentes a fármacos).
- Cirugía (en algunos casos de epilepsia focal severa).
- Terapia con estimulación del nervio vago.
Muchas personas con epilepsia pueden llevar una vida plena si reciben el tratamiento adecuado.
Conclusión
El Día de la Concientización de la Epilepsia nos recuerda la importancia de educarnos sobre esta condición y de eliminar los estigmas que la rodean. La epilepsia no es un obstáculo para vivir plenamente, y con el apoyo adecuado, quienes la padecen pueden integrarse a la sociedad sin discriminación.
Informemos, rompamos mitos y promovamos la inclusión. 💜
